Gil De Biedma
04 10th, 2010 Author: Maria
JAIME GIL DE BIEDMA
(1929-1990)
“Adelantaron
las lluvias, y el Gobierno,
reunido en consejo de ministros,
no sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho al despido,
o si sencillamente, aislado en un océano,
se limita a esperar que la tormenta pase
y llegue el día, el día en que, por fin,
las cosas dejen de venir mal dadas.”
Gil de Biedma. Noche triste de octubre, 1959.
LA VOZ DEL MAGISTERIO POETICO
Gil de Biedma se nos presenta, por un lado, como heredero de la espléndida Generación del 27, a cuya sombra ha realizado su formación de artista. Por otro, él es sin duda el poeta de su generación -el llamado “Grupo Poético de los Años 50”-, que más eco ha logrado entre los poetas de las promociones posteriores. Gil de Biedma ha alcanzado eso que denominamos “magisterio poético”. El poeta catalán se distingue por cultivar una poesía que hace del lenguaje coloquial y de un particular empleo de la ironía, sus elementos más genuinos. “La poesía que yo aspiro hacer no es comunión -decía Gil de Biedma-, sino conversación, diálogo”.
Biedma descubre siempre su filiación romántica en ese doble movimiento que lo lleva a idealizar y casi mitificar una realidad, para, acto seguido, burlarse de sí mismo. Su actitud antirretórica y los variados tonos (que van desde el íntimo al social) forman parte de una estrategia para que su obra aparezca como elaborada por un escritor que asume la tradición y la usa y que, a la vez, se separa de ella creando así un discurso muy personal.
El lado humano que penetra desde su vida en los textos literarios es la tierna sentimentalidad de un hombre moral y socialmente comprometido. Sin ser popularista, el tono de muchos poemas del autor es popular, las letras de canciones, los giros conversacionales, las expresiones cotidianas, las frases que circulaban dentro del ámbito de sus amigos, el conocimiento de la clase trabajadora expresado en temas y ambientes poemáticos, aparecen en su poesía en calidad de préstamos de origen popular que dan un contrapunto muy personal al otro rostro de su personalidad literaria (la que podríamos entender como literalmente “intelectual”).
Jaime Gil de Biedma nace en Barcelona el 13 de noviembre de 1929 y fallece en la misma ciudad el 8 de enero de 1990. Estudia Derecho en Barcelona y en Salamanca, en cuya Universidad se licencia en 1951. Sus primeros poemas, bajo el título de Según sentencia del tiempo, aparecieron en 1953. Con posterioridad publica Compañeros de viaje, Moralidades y Poemas póstumos. Con independencia de estos libros figuran también en su bibliografía algunas recopilaciones y separatas, que contienen poemas bien recogidos en los libros citados, o bien inéditos; así, por ejemplo, En favor de Venus o Cuatro poemas morales. Una edición fijada por el autor de todos sus poemas hasta 1969 y titulada Colección particular permaneció en los sótanos editoriales, al prohibirse la distribución del libro en las covachuelas censorias. Por fin, una edición total de su poesía, anotada por el autor, ha aparecido con el título de Las personas del verbo.
Biedma publica también un extenso ensayo crítico titulado Cántico: el mundo y la poesía de Jorge Guillén y una parte de unas memorias, con el título de Diario del artista seriamente enfermo. Rebasan su función de prólogos, las introducciones a Metropolitano, de Carlos Barral, y la edición conjunta de Ocnos y de Variaciones sobre tema mexicano, de Luis Cernuda. Son notables sus traducciones de obras de T.S. Eliot y de Christopher Isherwood.
El mejor Jaime Gil de Biedma lo encontramos en la voz comprometida con la clase obrera, la que le hace al poeta mirar desde un ángulo más positivo a la masa humana, porque a pesar de su individualismo urbano, los otros son una presencia cuyos problemas no le son indiferentes: “He ahora el dolor / de los otros, de muchos, / dolor de muchos otros, dolor de tantos hombres, / océano de hombres…”
Francisco Arias Solís
Donde mora la libertad, allí está mi patria.
XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad dedicado a Benedetti.
URL: http://www.internautasporlapaz.org
read comments (1)Jomi Garc
04 5th, 2010 Author: Maria
JOMI GARCÍA ASCOT
(1927-1986)
“Lejana España, España
donde yacen las olas de mis horas
donde termina el arco
de mi cielo
donde brota el pulsar que hoy cruza el aire
empañado de mentas
donde nació esta tarde que aquí muere,
pálida y alta, donde habita el dolor
y este mi pecho.”
Jomi García Ascot.
LA VOZ DE UN POETA DE PELÍCULA
Los niños que, adheridos al destino de los padres o familiares directos, tuvieron que abandonar España y fueron llevados a México en 1939 recibieron una educación española. Unos cuantos se revelaron como escritores. A Ramón Xirau, Jacinto Viqueira, Enrique de Rivas, Inocencio de Burgos, Roberto Ruiz, Ángel Palerm, Carlos Blanco Aguinaga, Manuel Durán, Tomás Segovia, Jomi García Ascot… los hallamos, en los últimos años de la década del cuarenta, creando y trabajando en torno a una revista, Presencia, fundada en 1948 y dirigida por García Ascot, de entre los que salieron poetas notabilísimos. Se publicaron muchos libros de estos jóvenes poetas que llegarían a conocerse como la Generación de Poetas Hispano-Mexicanos. Jomi García Ascot había publicado versos en revistas -y ensayos en prosa- antes de dar su primer libro, Un otoño en el aire, en 1964. Seguirán: Estar aquí (1966), Haber estado allí (1970), Seis poemas al margen (1972) y Un modo de decir (1975), si en los libros anteriores al último, García Ascot, con palabra precisa y tono contenido exploraba problemas universales, en el último sin abandonar los hallazgos anteriores, intenta explorar su yo individual sobre todo. Más tarde publicó Poemas de amor perdido y encontrado y otros poemas (1977), Antología personal: poesía (Premio Xavier Villaurrutia de escritores para escritores, 1984) y Del tiempo y unas gentes (1986). En toda su obra poética se observa una influencia machadiana.
El poeta, novelista, ensayista, crítico de arte y cineasta José Miguel García Ascot, conocido familiarmente como Jomi, nació en Túnez el 24 de marzo de 1927 y falleció en Ciudad de México el 14 de agosto de 1986. Hijo de un diplomático, en 1939 emprendió con su familia el camino del exilio en dirección a Francia y luego hacia México. Allí estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se hizo profesor de Literatura y escribió la tesis titulada Baudelaire, poeta existencial (1951). Fue docente en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en el México City College y en el Instituto Francés de América Latina (IFAL). Colaboró en Las Españas, la revista de más prestigio del exilio, en el Boletín de la Unión de Intelectuales Españoles/México y en las revistas culturales La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, México en la Cultura, Prometeo, Revista de la Universidad de México, entre otras muchas publicaciones. Formó parte del grupo fundador de la revista Nuevo Cine y del Cine Club Universitario, y director del Cine Club del IFAL. Dirigió las revistas cinematográficas Cine Verdad, Telerevista y Cámara. Escribió el prólogo al guión de Calle Mayor, de Juan Antonio Bardem. Colaboró en los rodajes de Raíces (1953, Premio de la Crítica Internacional de Cannes), de Benito Alazraki, Torero (1956), de Carlos Velo, Nazarín (1958), de Luis Buñuel y de Sonatas (1959), de Bardem, títulos relevantes en la historia del cine de habla hispana. En Cuba rodó dos de los cinco episodios previstos del filme Historia de la revolución (Un día de trabajo y Los novios). Los dos episodios rodados, unidos a Año nuevo, realizado por Jorge Fraga, compondrían la película Cuba 58 (1962), una de las más significativas del nuevo cine cubano. De regreso a México con su esposa María Luisa Elío Bernal -oriunda de Pamplona y autora de la idea original, de raíz autobiográfica-, y con la colaboración de Emilio Garcia Riera (ibicense exiliado), escribió el guión de En el balcón vacío, su obra más importante. La película dedicada “A los españoles muertos en el exilio”, expone en tono intimista y patético a la vez las vivencias y recuerdos de Gabriela (María Luisa Elío), evocando su infancia y la súbita irrupción de la guerra española en su vida, a los siete años de edad. Recreando la subjetividad de unas percepciones fragmentarias (la desaparición súbita del padre, la fuga a través de un bosque desde la España nacionalista a la republicana, la noticia del fusilamiento del padre, la llegada de la familia al sur de Francia y el exilio a México). En el balcón vacío obtuvo el Premio de la Crítica en el Festival de Locarno y el Giano d’Oro en el Festival sobre Cine Latinoamericano de Sestri-Levante. García Gascó no pudo prolongar esta valiosa experiencia y se vio obligado a trabajar a continuación como realizador de cine publicitario.
El Nobel colombiano Gabriel García Márquez dedicó su novela más reconocida internacionalmente Cien años de soledad al matrimonio, con esta sencilla dedicatoria: “A Jomi García Ascot y María Luisa Elío”.
García Ascot también publicó varios ensayos: Roger von Gunten (1978), Erótica. Poesía amorosa en lengua castellana (1980), Con la música por dentro (1982), recopilación de sus artículos y Tres pintores: Pablo Amor, Oscar Gutman y Gabriel Mascotela (1987). Finalmente, citaremos su novela La muerte empieza en Polanco (1987). Y como dijo el poeta hispano-mexicano: “El destierro es lo inmenso, la llanura / donde rebota el sol, esta distancia / entre el pecho y el aire. / Y hoy miramos de aquí nuestra casa perdida / nuestra Europa lejana. Miramos por encima / como el balcón, como la nube blanca”.
Francisco Arias Solís
La propiedad individual, enemiga de la igualdad, contraria a los inmortales principios de la fraternidad. (Frase de Fermín Salvochea glosada en el libro: 102 razones para recordar a Salvochea).
Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.
Ausi
04 2nd, 2010 Author: Maria
AUSIÀS MARCH
(1397-1459)
“¿Cuándo ha de ser que la muerte no tema?
Eso será cuando en tu amor me inflame.
Previo es tener en muy poco a la vida
y que por Ti la menosprecie entera.”
Ausiàs March.
LA VOZ EMOCIONADA DE UN GRAN TROVADOR
Ausiàs March nace en Gandía , en el reino de Valencia, hacia 1397 y muere en Valencia el 4 de noviembre de 1459. Pertenecía a la rama valenciana de una familia catalana, los March, de fuerte tradición literaria. Además nuestro poeta se casó con Isabel Martorell, hermana de otro gran autor valenciano, Joanot, quien escribió la novela de caballería Tirant lo Blanch, pero el matrimonio duró apenas tres años por muerte de la esposa; muerte que motivó un pleito contra March por parte de uno de sus cuñados.
March mantuvo por largos años el título de halconero mayor de Alfonso el Magnánimo. Título algo más que honorífico porque parece que gustó intensamente de este deporte nobiliario. Se casó cuarentón tuvo unos cuantos hijos naturales y amó, no sabemos con qué constancia a una o varias amadas imposibles. De una de ellas conservó el sabor de ceniza, el gusto de la muerte. De otra, la decepción de encontrarla demasiado viva. La verdadera amada, fue, probablemente la invención.
March es el mejor poeta de la literatura catalana antigua. Su obra poética, formada por 128 cants, la abonan tres influencias: la de los trovadores, cuyos versos había encontrado en la biblioteca de su padre Pere March; la aristotélica y escolástica y la de la poesía trascendentista italiana. Cuando March contempla el amor, la mujer no es el ideal aquel de los trovadores, sino algo humano, real, que tiene contactos con el mundo y la religión; de ese acercamiento nace la distinción entre el amor verdadero y el falso, entre la sensualidad y la sensatez, o dama “plena de seny”. Los Cants d’amor en que celebra a Teresa Bou, a quien como Petrarca a Laura conoció en una iglesia el día de Viernes Santo, aúnan amor y religiosidad. En los Cants de mort la muerte es aludida como una amenaza o peligro, pero luego surge el temor por motivos derivados de su platonismo erótico, ya que al morir, morirá el dolor en que el enamorado se satisface: canto de amor, dolor y muerte, cuando fallece la amada; en vez de resolverse en cólera.
Actualmente se conserva un corpus de poesía marquiana de unos diez mil versos. La gran edición de Amedée Pagés, Les obres d’Auziàs March, (1912), consiguió enumerar todos los poemas y eliminar la clasificación temática que se venía utilizando desde el Renacimiento.
Entre los poetas de indudable influencia marquiana se encuentran: Boscán, Garcilaso, Fray Luis de León, Gutierre de Cetina, y Fernando de Herrera. Honorato Juan, Obispo de Osma, hacía leer las poesías de March al príncipe Don Carlos, hijo de Felipe II.
March es más poeta de autoanálisis emocional que de elogio de su amada o amadas. “Poesía de hueso vivo”, se ha dicho que era su poesía. Sus versos son mucho más que poemas de amor. March dedicó la mayor parte de su esfuerzo poético al intento de comprender sus pasiones. Su obra rezuma elucubración aristotelizante y senequista, si bien, se nota la influencia poética de Dante y Petrarca, amén de los trovadores provenzales que representan la vena principal de la que se nutre su poesía. Dentro de la literatura en catalán hay que mencionar la influencia de Ramón Llull y quizá también la del predicador valenciano San Vicente Ferrer cuyas prédicas, March había oído cuando mozo.
Menéndez Pelayo calificó a March de gran poeta, pero poeta incompleto. Lo encontraba demasiado unilateral en su voluntad analista. Pero también reconoció el polígrafo santanderino que era un poeta romántico avant la lettre dada la intensidad emocional de sus imágenes.
Un aspecto importantísimo de la obra de March es nada menos que el de sus relaciones con las mujeres. La transformación de una poesía lírica más o menos emocional en una poesía tan intensamente psicológica y analítica no ha sido explicada suficientemente. Hay que esperar que ahora que el feminismo ha abierto para la crítica nuevas avenidas se considere esa poesía sin pudores ni prejuicios.
March empezó a poetizar utilizando el catalán y fue después de Llull el primer poeta que abandonó la lengua de sus maestros: ese provenzal que se mantenía gracias al esnobismo de nobles y burgueses y gracias a los esfuerzos titánicos de maestrillos, autores de Trejimanes y reglas de trovar, e ilustres miembros del Consistorio de la “Gaia Ciencia”. Sin base popular, el andamiaje provenzal cayó por su peso. Es lógico creer que la causa fue la inanidad de que se cultive una poesía en una lengua que ya no se habla, aunque ello no implique negarle a March el mérito de haber sido quien le dio el golpe de gracia.
March es uno de los poetas más vibrantes y complejos de nuestro país, en sus versos suele hallarse un abstruso y sutil filósofo, un gran psicólogo, de raigambre tomística. Por eso ha dicho el profesor Pagés que “su poesía, para ser comprendida del todo, exige una verdadera iniciación”, algo por el estilo de lo que ocurre con Dante si es lícita la comparación. Y como dijo el poeta valenciano. “Se le conoce a Amor por sus efectos. / Su cantidad no es demasiado exacta: / gran amador, para tal otro es chico / y toma Amor poder según dónde entre”.
Francisco Arias Solís
Siempre podemos hacer algo por la paz y la libertad.
XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad en homenaje a Benedetti.
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