This entry was posted on Friday, July 30th, 2010 at 4:32 pm and is filed under Versos De Amor. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Nusrat Fateh Ali Khan Interprete Brillante Del Canto Sufi
Nusrat Fateh Ali Khan
Pienso que una vida dedicada a la música es una vida bellamente empleada, y es a eso a lo que he dedicado la mía. Luciano Pavarotti
Este extraordinario músico Pakistaní, no puede ser ignorado por lo que representó su paso por esta tierra en sus interpretaciones y que sin duda alguna ha sido el músico más popular del Asia del Sur.
Se sabe, que, Nusrat Fateh Ali Khan nació el día 13 de octubre de 1948 en Faisalabad Pakistán. Murió el 16 de agosto 1997 en Londres, Reino Unido.
Su primer concierto inglés fue en Birmingham en 1980, organizado por Agencias Orientales de Estrella, desde entonces él viajó al país casi todos los años. Su familia había sido Qawwali (Sufi, la música devota), cantantes desde hace seis siglos. Durante su vida él revitalizó el Qawwali, haciendo de él un medio de expresión artística por lo que fue internacionalmente aclamado.
Proviene de una familia del Punjab que se instaló en Pakistán en 1947, heredó su talento musical de su padre- intérprete de música clásica y de qawwali.
Su familia tiene una tradición intacta de Qawwali por más de 600 años. Ustad Fateh Ali Khan fue entrenado en música clásica y Qawwali como muchacho joven, por su padre, Maula Baksh Khan, y él pronto se distinguió como un musicologista, un vocalista e instrumentalista experto. Él aprendió tocar los instrumentos indios tradicionales por ejemplo sitara, sarod y vichitraveena, así como los instrumentos occidentales violín. Él también dominó millares de versos adentro Punjabi, Urdu, Árabe y Persa.
Como señala Dimitri Ehrlich, además de sus maratónicas sesiones en vivo y de su música grabada, accedió incluso a dejar testimonio de su arte en dos películas: el tema que acompaña la escena de la crucifixión en la ultima tentación de cristo, de Martin Scorcese y también una aparición en Mientras estés conmigo. De Birmingham a Bombay, Tokio a Toronto sus conciertos y nuevas grabaciones fueron aguardadas con ansia. Sus actuaciones en festivales de música, para jefes de estado o en los recintos sagrados Sufíes en su amado Punjab él transportó a sus oyentes al reino de lo de sublime y al éxtasis. Cuando los críticos le acusaron de corromper el Qawwali tradicional él contestó: «la tradición no debe ser vista como una cosa muerta, es la responsabilidad de los músicos hacer la música para las personas de su tiempo». Los musulmanes del subcontinente, indios y sijs apreciaron su música. En un mundo donde las diferencias son explotadas cada vez mas para dividir a las personas, él utilizó su talento incomparable para unificar las audiencias. El poeta del siglo XIII Sufi y el músico Amir Khusrau dijeron que esa música fue el fuego que quema el corazón y el alma. En el siglo xx Usatd Nusrat Fateh Ali fue el portador de ese fuego.
lastfm.es nos agrega, que durante su vida él revitalizó el Qawwali, haciendo de él un medio de expresión artística por lo que fue internacionalmente aclamado.
Se sabe como nos lo indica soitu.es , que el quawali es una música devocional sufí. Esto es, es una música de origen religioso originada hace unos 700 años en la zona indopakistaní, enraizada en tradiciones musicales de la zona y vinculada al sufismo, la rama mística del Islam. Hay diversas músicas sufíes en el orbe musulmán, como las magrebíes y egipcias, las turcas, vinculadas a los derviches (esos señores y damas de falta y sombrero cónico que giran y giran sin parar), y las pakistaníes, esto es, las que emplean el quawali. Esta música tiene una función precisa: facilitar el trance de sus ejecutores y oyentes, entrando en un estado en el que, según ellos, se logra algo así como la unión con la divinidad. Es una tradición muy arraigada en Pakistán, con muchísimos seguidores. En el documental Nusrat Fateh Ali Khan, Voice from Heaven (, se puede comprobar el impacto de la música de Nusrat Fateh Ali Khan en todo el mundo.
Lo cierto, que de Birmingham a Bombay, Tokio a Toronto sus conciertos y nuevas grabaciones fueron aguardadas con ansia. Sus actuaciones en festivales de música, para jefes de estado o en los recintos sagrados Sufíes en su amado Punjab él transportó a sus oyentes al reino de lo de sublime y al éxtasis. Cuando los críticos le acusaron de corromper el Qawwali tradicional él contestó: «la tradición no debe ser vista como una cosa muerta, es la responsabilidad de los músicos hacer la música para las personas de su tiempo». Los musulmanes del subcontinente, indios y sijs apreciaron su música. En un mundo donde las diferencias son explotadas cada vez mas para dividir a las personas, él utilizó su talento incomparable para unificar las audiencias. El poeta del siglo XIII Sufi y el músico Amir Khusrau dijeron que esa música fue el fuego que quema el corazón y el alma. En el siglo xx Usatd Nusrat Fateh Ali fue el portador de ese fuego. Los que vieron y oyeron sus improvisaciones extáticas lo echarán mucho de menos. La suerte es que su voz angélica ha sido conservada en una gran colección de grabaciones
Se señala que de sus padres aprendió su religión, como vivir y seguir las normas islámicas: cuando era joven iba a la mezquita y leía el Corán, y aprendió todos los preceptos islámicos. De sus maestros logró una educación básica en ciencia matemáticas, geografía, inglés, urdu (lengua nacional de Pakistán) y todos los tremas comunes a cualquier escuela. Y de los sufíes aprendió sobre el sufismo. Trato de aprender a integrar las enseñanzas de estas tres fuentes de los santos, de la escuela y de mis padres.
Comentaba Usatd Nusrat Fateh, que se convirtió al sufismo y empezó a cantar el qawwali tradicional, sintió paz en su corazón. Desde ese entonces, señaló que su vida había cambiado totalmente. Así pude controlar todo lo que llega a mi mente y corazón.
Agrega en la entrevista con Dimitri Ehrlich, que cuando empezó a cantar naturalmente, tenía en su mente el deseo del éxito. Siempre pensaba que la gente le debía de escuchar, que el público lo debía de respetar como artista. A medida que pasaba el tiempo comenta se encontró en una situación en la que todo lo que deseaba era dar una lección, era dar más felicidad a la gente. Sea que esté dormido o despierto, o hablando o comiendo la música está siempre conmigo, en mi mente. Siempre estoy pensando en nuevas melodías, nuevos descubrimientos y nueva música.
sortmusic.com. nos agrega además el antecedente, que cuando los críticos le acusaron de corromper el Qawwali tradicional él contestó: “la tradición no debe ser vista como una cosa muerta, es la responsabilidad de los músicos hacer la música para las personas de su tiempo”. Los musulmanes del subcontinente, indios y sijs apreciaron su música. En un mundo donde las diferencias son explotadas cada vez mas para dividir a las personas, él utilizó su talento incomparable para unificar las audiencias. El poeta del siglo XIII Sufi y el músico Amir Khusrau dijeron que esa música fue el fuego que quema el corazón y el alma. En el siglo xx Usatd Nusrat Fateh Ali fue el portador de ese fuego. Los que vieron y oyeron sus improvisaciones extáticas lo echarán mucho de menos. La suerte es que su voz angélica ha sido conservada en una gran colección de grabaciones.
Doctor en educación; maestrías en administración de empresas: calidad y productividad; educación Ingeniero -administrador; Abogado. Docente titular e investigador de postgrado UC. Coordinador Programa de Postgrado especialidad Calidad y productividad, Area de Postgrado, Faces, UC consultor-asesor empresarial DEPROIMCA www.deproimca.com EXATEC *Premio Consejo Iberoamericano